Ambas enfermedades en realidad representan grados de evolución de la infección del periodonto. Estamos en presencia de gingivitis cuando la infección y los síntomas que la acompañan como inflamación, coloración rojiza y sangrado al tacto o al cepillado, afecta sólo a la encía (periodonto superficial). Hay que recordar que una encía sana es de color rosado, no está inflamada, bordea el contorno del diente y no presenta sangrado ni ante el tacto ni ante el cepillado.
En la periodontitis, por su parte, la infección es más profunda y sus consecuencias más graves. “En esta etapa de la infección el proceso inflamatorio afecta a los tejidos periodontales profundos, hueso y ligamento periodontal, que soportan a los dientes. Si no es tratada a tiempo y correctamente la infección evoluciona destruyendo todo el soporte del diente, con lo cual la pieza se pierde”, advierten los profesionales de Mora & Pavic.
Los síntomas asociados a la periodontitis son inflamación, sangrado, coloración rojiza y dolor de encías, mayor sensibilidad dentaria, separación de los dientes, movilidad de ellos, en casos avanzados presencia de pus entre los dientes y encías, y mal aliento o halitosis.
Para ambas enfermedades la prevención es fundamental. Ella implica principalmente un control de la placa bacteriana mediante una completa, adecuada y regular higiene bucal, que involucra un cepillado correcto, el uso de seda dental y de enjuagatorios bucales. A estas acciones se debe sumar una visita regular al odontólogo, mínimo dos veces al año, para controlar la salud bucal general y tomar las medidas necesarias ante la presencia o comienzo de alguna de estas patologías.
Dentro de las medidas para combatir estas enfermedades el autodiagnóstico resulta vital para prevenir su aparición y para controlarlas a tiempo si ya se padecen. La finalidad de este auto examen es detectar anormalidades en la boca que sean síntomas de gingivitis y/o periodontitis.
Con el auto examen se buscarán evidencias de alguna alteración de las características de una encía sana, es decir, anormalidades en su coloración, en sus límites, en su tamaño y si presentan sangrado.
Para realizar esta actividad sólo es necesario tener una buena higiene en las manos, una adecuada iluminación y la utilización de un espejo. También requiere, para que sea efectivo y poder transformarlo en un hábito de cuidado de la salud, que este auto examen se realice por lo menos una vez al mes.
También es sugerible solicitar a su Dentista que le realice un examen profesional orientado a pesquisar presencia de daño Periodontal.
Tratamiento profesional de la infección
Cuando estas enfermedades ya tienen un tiempo de evolución, a las medidas de prevención se suman tratamientos específicos para erradicarlas.
En el caso de la gingivitis, el periodontólogo realiza un pulido radicular que tiene como finalidad eliminar el sarro creado por la placa bacteriana que posibilita que la infección actúe en las zonas afectadas. Para disminuir la placa bacteriana, el especialista educa al paciente sobre las técnicas correctas de cepillado y uso de hilo dental, además de recetar antibióticos para ayudar químicamente a combatir la infección.
Si la infección es más avanzada, el tratamiento es más complejo. “En el caso de periodontitis, el procedimiento correcto es un pulido radicular profundo que busca eliminar la superficie infectada. Con esta limpieza se obtiene una superficie radicular limpia, libre de toxinas y bacterias para que la encía que está alrededor pueda permanecer sana”.
Pero al ser una enfermedad crónica, al igual que la gingivitis, su tratamiento no se limita a estas sesiones en el sillón dental. La participación del paciente en el control y remoción de la infección es fundamental, lo que incluye una higiene correcta y visitas periódicas al profesional. A esta etapa del tratamiento se le conoce como Mantención Periodontal Periódica. “Al ser estas enfermedades muy infecciosas, más que el resfrío común, extremadamente importante es la Mantención Periodontal Periódica que debe realizarse cada tres, cuatro o seis meses según cada caso. Estas sesiones permiten diagnosticar y evitar el avance de la infección, generalmente el control se realiza sólo en una cita y además generan un ahorro económico considerable para el paciente en comparación al tratamiento de un estado avanzado de la infección”, agregan en Mora & Pavic. |